domingo, 12 de octubre de 2025

 


Día 12 Carmona.

En el pueblo donde hemos dormido las tres ultimas noches, había tanta vida que los 4 jóvenes del pueblo se han pasado las vísperas de fiesta jugando al billar en el bar del pueblo toda la noche.

 ¡¡¡ Vaya Planazo!!! Lo hemos descubierto al ir a desayunar. Ojeras azuladas y muy gritones para hablar cuando el lugar era chico y te podían oír susurrando.

Carmona, 10 de la mañana. Dejamos el coche en un parking vigilado paseamos hasta la info turística. Nos proporcionan un mapita y con alegría vemos que lo que queremos ver se puede concentrar en una mañana y sin prisas. ¡¡¡Aleluya!!!

Siguiendo la vía Augusta que los romanos trazaron, hoy es la calle principal, llegamos a la puerta de Sevilla y su impresionante Alcázar. Cuando lo romanos llegaron ya llevaba 500 años en pie, los árabes la reforzaron y amurallaron lo que hoy es el casco histórico de Carmona. Desde las torres del alcázar se ven los tejados y las casas blancas típicas de la zona, separadas por sinuosas y estrechas calles.



Desde las torres del alcázar se ven los tejados y las casas blancas típicas de la zona, separadas por sinuosas y estrechas calles así como el resto de cúpulas y campanarios que trufan la ciudad.


La ración de edificios sacros hoy la componen una iglesia y un monasterio.

La iglesia prioral de Santa María de la Asunción la cual iba a estar ocupada por una boda con señora de mantilla y peineta alta, así que en un rincón para no molestar y atisbar otro monumental retablo dorado con una virgen rodeada de rayos plateados.



El convento de Santa Clara es una mezcla de bóveda gótica, techo tallado estilo mudéjar, y otro imponente retablo siguiendo los cánones mas estrictos del barroco sevillano. Hay un claustro de arcos encalados donde una monja ya muy mayor le explicaba a una cuidadora nigeriana que si trabajaba, al final de su vida laboral el gobierno le daría una pensión. 


Uno de los tesoros del convento es una colección de trajecitos muy estilo barbie para niñito Jesús.


En una iglesia que no sabemos el nombre nos ha parecido ver un cristo hospitalizado.


Nos atrae una fachada que resulta ser el palacio del Marqués de la Torres, que alberga el museo de la ciudad y en sus cuadras un restaurante. Hacemos una reserva sin saber nada de su carta. 


Paseamos mas callejuelas hasta llegar a la plaza donde vemos una clara “ Beer Opportunity”. Silla y a descansar mientras se acerca inexorablemente la hora de comer.



La comida ha sido una gozada tanto por su calidad como por la novedad de los platos.

Entramos con unos bastoncillos de berenjena frita rociada con salmorejo y miel de caña.

Eva, Flores de alcachofa (alcachofas abiertas como si fueran flores quedando el corazón en el centro) con langostinos al ajillo y virutas de jamón.


Para mi Huevos rotos con rabo de toro, carrillada y alioli , que en realidad era una mayonesa.

Todo  con la calificación : Ten points.

Para el postre Torrija de pan brioche con helado de vainilla y toffe de Baileys.



Otra manzanilla fría para beber y la cuenta ha sido de risa.


El restaurante y su original carta.




  Día 26 Jerez y sus bodegas El título es un poco pretencioso ya que solo ha sido una bodega. Hemos huevoneado toda la mañana y solo nos...