Día 24 Jerez
Arriba con el Tío Pepe
No metemos un poquito hacia el interior y ya estamos en Jerez.
Bodegas y mas bodegas produciendo los afamados finos,
manzanillas, amontillados, Olorosos y Palo Cortado además de los dulces
naturales como el Pedro Ximénez y los generosos en licor como los Medium, Cream
o Pale Cream. Según la crianza nos dan vinos secos, dulces, claros u oscuros,
pero todos buenísimos. Un viaje por la tierra de Baco. Las uvas usadas
principalmente son la variedad Palomino y la PX.
Con la información conseguida en la Oficina de turismo, nos
hacemos un pequeño tour de dos iglesias y una edificación civil.
A punto de llegar pero todavía desorientados.
Empezamos con la Iglesia de San Miguel que por su grandiosidad podría confundirse con la catedral. Como todas las construcciones que se erigen a lo largo del tiempo tienen elementos arquitectónicos de varios estilos. En este caso hay gótico jerezano, renacimiento y barroco.

El Alcázar de Jerez también ha tenido múltiples constructores y usos. De origen Almohade del siglo XII, fue fortaleza y palacio del regidor de turno.
Por el Siglo XVIII se construye un palacio barroco sobre las ruinas del palacio árabe y que ha llegado hasta nuestros días dejando una mezcla de construcciones y estilos difícil de igualar.
En una de las áreas esta la prensa de aceitunas para conseguir aceite con unas medidas descomunales. La viga de madera mide 18 metros. El prensado es un proceso lento llevando en dos tandas diarias a conseguir 200 litros de aceite.
Ahora la Catedral que reúne estilos gótico, barroco y neoclásico y como no, se asienta sobre lo que fue la mezquita mayor de la ciudad.
El campanario esta separado del cuerpo de la iglesia ya que
es el antiguo minarete de la mezquita.
El interior es riquísimo en filigranas, dorados y algún que
otro santo con ganas de esparcir la palabra divina a base de cuchilladas y
hachazos.
Terminado la jornada laboral de turismo y aprovechando que es viernes y los tabancos (tabernas) están llenas nos tomamos un aperitivo a base queso al pesto y otro curado con vino oloroso.
A compartir unas huevas de merluza aliñadas. Fantásticas.
Ceviche de Corvina con cebolla, pimiento, aguacate, gulas, y leche de tigre de la buena, buena.
Tarantelo (pieza triangular entre la ventresca y la cola) de atún rojo salvaje de almadraba marinado con salsa asiática, papa arrugá y huevo escalfado de corral. Jugoso y de sabor intenso.
Tres formas de tomar chocolate; Mousse de chocolate con leche, crema de chocolate blanco y yogur helado de chocolate. De aquí al cielo.
Otro vino tinto a tener en cuenta, Merlot, Syrah, Tintilla de Rota y Petit Verdot envejecido 12 meses.


























