jueves, 2 de octubre de 2025

 


Día 2 Hornos – Cazorla – Úbeda

Anoche, mientras veíamos la debacle del Barcelona, nos comimos la mejor piza de la zona, siempre según la opinión del dueño del hotel restaurante Raisa. Preguntamos que tamaño tenían las pizas para pedir solo una ya que somos frugales en las cenas. Nos dijo que eran pequeñas y por ende pedimos dos. Que “joputa”, eran como ensaladeras grandes de las que salían 10 cortes. Champiñón de bote y tomate de la variedad clorhídrica si no que sulfúrica. Ácido como la madre que lo parió. Como dejamos mas de la mitad de las pizas y que según él eran de “ masa hecha en casa” nos invitó a que nos las lleváramos a la habitación y las comiéramos más tarde. Declinamos la oferta.

Ni la comida ni la cena fueron de nuestro gusto y para mayor escarnio, he tenido una noche difícil, al punto que ahora mismo tengo un problema de liquidez y no me refiero al bolsillo.

Del desayuno no hablaré mucho, solo lo justo para hacer una pregunta al universo: ¿Es posible que un pan tostado con aceite y tomate sepa mal? Este señor lo consiguió.

Comenzamos la travesía con ligera niebla que el sol ascendente disipa rápido



La carretera A 319 cruza el parque nacional de la sierra de Cazorla y gracias al exceso de curvas y tener que conducir despacio he tenido ocasión de disfrutar del extenso bosque formado por pino negral, encinos, pino carrasco y los longevos Tejos.

Parte de la mañana la pasamos en el pueblo de Cazorla, empinado el como casi todos que vemos desde la carretera.

                        Castillo de La Iruela

Iglesia de San José, las paredes llenas de frescos que pareciera que El Greco tuvo tenido una novia durante una época y se entretuvo pintando paredes mientras la moza se decidía a…..




Bonitos callejones adornados con geranios, algo muy andaluz, y gente muy alegre en las plazas. El castillo, que está muy alto y requiere mucho esfuerzo llegar a él, esta cerrado lo que me ha dado una alegría muy sana.




Paseamos por la orilla del río Cerezuelo, afluente del Guadalquivir, entre vegetación boscosa pero el irregular camino requiere un esfuerzo que no estoy dispuesto a realizar así que lo cambio por una cerveza en una terracita y quedo a la espera de que la comida sea sabrosa.



Esperanzas vanas. Un horrible Oso Buco duro y muy cocido. Un desastre.


                        Se merece un puafffff

Coche y a Úbeda. Compramos víveres para las cenas y desayunos ya que a partir de ahora la mayoría de alojamientos son apartamentos con cocina, sala y todo lo necesario para hacer grato el descanso del guerrero.

 

  Día 26 Jerez y sus bodegas El título es un poco pretencioso ya que solo ha sido una bodega. Hemos huevoneado toda la mañana y solo nos...