Día 6 De Jaén a Zuheros
La provincia de Jaén tiene mas de 66 millones de árboles de olivos,
lo que la convierte en el mayor bosque artificial del planeta.
Por suerte, hoy el día no trae piedras, ni museos ni iglesias.
Lo vamos a dedicar al deporte tranquilo de la bicicleta. Dejamos el
apartamentucho del tamaño de una de casita de muñecas y en un plis plas estamos en Doña Mencía
donde desayunamos en una terraza donde todo el mundo fuma bajo un cartel que
reza “prohibido fumar”.
Recorreremos parta de la Vía Verde Subbética o del Aceite
que tiene 120 km y va desde Jaén a Campo Real. El último tren que pasó por aquí
fue en 1985 y su trazado se corresponde con el camino de Santiago Mozárabe.
Alquilamos las bicis en la antigua estación de Doña Mencía
(16€ x 4 horas) y hacemos un tramo de tan solo 20 km con cerveza intermedia
incluida. Como vamos muy despacio respirando el aire puro y viendo los mares de
olivos nos tardamos dos horas y media.
A medio camino de vuelta, Eva se da cuenta que se ha dejado la sudadera en la estación de Luque. Hay señal de teléfono y con una llamada solucionado. Nos la guardan hasta que vayamos con el coche por ella.
Durante el recorrido pasamos por debajo de la población de
Zuheros, otro de estos pueblos blancos con castillo en ruinas y encaramado de
forma imposible a un monte.
Aquí tenemos un apartamento para pasar la noche. Como casi siempre, dejar el coche, aunque sea lo justo para descargar bultos es misión imposible. Finalmente e invadiendo parte de una terraza, conseguimos descargar y salgo a buscar aparcamiento mientras Eva toma posesión de nuestros aposentos.
Zuheros, la musulmana Subaira, que es el diminutivo en árabe de Peña, fue fundada en el siglo IX y hoy forma parte de uno de los puebos mas bonitos de la Ruta del Califato.
Desde el dormitorio vemos parte del castillo y el mirador.
Hoy sonó la flauta con la comida. Hotel Zuhayra. Tiene un restaurante de meno s de 10 mesas, muy bien atendidas y con una carta con platos muy apetecibles.
Empezamos con dos finos en rama de Moriles. Se denomina en
rama ya que no se somete a ningún proceso de clarificación, estabilización o
filtrado manteniendo su naturalidad. El término evoca la idea de consumir una
fruta directamente del árbol.
De primero un tomate fantástico lleno de sabor con queso maduro
de oveja de este pueblo. Parece que sus quesos tienen denominación de origen.
Eva continua con una ensalada Sefardí a base de berenjena al horno, tomate y unas sardinillas ahumadas.
Yo me decanto por el bacalao confitado sobre pisto andaluz.
El vino blanco de una uva desconocida por nosotros, Zalema, Untoso, sabroso y amoroso con la comida.
De postre un membrillo con salsa de azafrán y frutos rojos coronado con una crema de queso.
Al atardecer y con un gintonic en la mano, estamos en el punto de encuentro de muchos abuelitos que salen a charlar a la plaza bajo el castillo y frente a la antigua mezquita, hoy iglesia.