miércoles, 1 de octubre de 2025

 

Día 1. octubre 1. Denia-Hornos.

¡Cómo llovía a las 6 a.m.! Por suerte ha sido la cola de la tormenta y para cuando hemos puesto la proa dirección Hornos, aunque oscuro, el cielo ha dejado de lloriquear para gozo y disfrute nuestro, aunque el agua de la carretera ha servido para enguandinrrongar ( ensuciar) el coche recién lavado el día anterior.

La vista de los primeros olivares cubriendo el monte nos ha dejado entrever que ya estábamos en Andalucía. A tan solo 10 km de la meta, Segura de la Sierra. Erizado sobre la cima de la montaña, un pueblo y su castillo del siglo XII construido por la orden de Santiago para defender y delimitar la frontera cristiano musulmana del reino de Granada.








Desde el castillo se vislumbra una plaza de toros de perimetro ovoidetrapezoidalirregular.


Nos desplazamos hasta Hornos, final de carrera para el día de hoy. Entramos a la iglesia con idea de santificar los alimentos que está por venir. Aunque abierta para la visita, la penumbra lo cubre todo. No se ve nada mas allá de la nariz propia. Por suerte vislumbro un cartel que reza (muy apropiado) Luz 1 €. Me encamino a tientas hacia donde creo que está Eva para pedirle la moneda que nos saque de las tinieblas. Una vez conseguida voy hacia el recipiente que con una dádiva nos dará la luz que tanto necesitamos, pero con tan mala suerte que no veo un escalón oculto en la oscuridad y doy un traspiés que me lleva al pecado ya que se me sale a voz en grito un “Hostia, mecagüendios” que Eva me ha reprendido con un “Pero Juan, que no sabes dónde estamos”.

La iglesia ha resultado ser anodina, pero a la par que curiosa ya que parecía un museo de casullas de oficiar misa. Las había de todas las formas y colores tras unas cristaleras que llenaban varias paredes del santo recinto.




Comemos en el restaurante del hotel Raisa.

El que nos atiende, muy amablemente nos dice que tienen el mejor cordero de la región. Eva se pide las chuletas y yo lagarto ibérico, una sección del costillar del cerdo.



Preguntamos por la cena y nos dice que tienen las mejores pizzas de la zona. Aquí tiene lo mejor de lo mejor a todos los niveles, parece ser.

También nos interesamos por el partido de champions de esta noche, pero nos dice que el no tiene fut en la tele del bar. Oiga y sabe de algún bar del pueblo que si tenga el futbol, somos el único bar del pueblo abierto. Ahhhh, pues será por eso que todo lo que tienen es lo mejor de la zona, Nadie le hace la competencia.

El orujo es casero. A la pregunta de si lo destilan en la bañera del tío Perico, me ha regalado una mirada que no he sabido traducir. Estaba bueno y venía acompañado de un granizado de limón con moco de fresa.


Eso si, podemos presumir que estamos en el mejor hotel de la zona ya que es el único.



 

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